domingo, 4 de julio de 2010

LAS LUCHAS JUSTAS NO TIENEN FECHA DE VENCIMIENTO





En la entrada anterior preguntaba  ¿por qué un pueblo elige a un corrupto, cínico, pícaro y mentiroso?, ¿Por qué se escoge a alguien que compra votos y basa su campaña en el desprestigio de los contendores y las mentiras?, ¿por qué le entregamos el país a los mismos corruptos de siempre?, ¿qué tiene de difícil entender la premisa de “los recursos públicos son recursos sagrados”?...
Agradezco esa única respuesta, pues se que por lo menos una persona lee esto, y por lo menos una persona entendió que una pregunta exige una respuesta, gracias Rodrigo.
Pero bueno, a pesar de todo esto que ha pasado, en la cual vemos como una aplastante victoria de los fabricantes de tamales (9´000.000 para estas elecciones…), ha vencido a la esperanza que teníamos algunos de tener un país libre de mentiras, de picardía, de corrupción, de cuotas burocráticas, de la misma política de siempre… a pesar de todo esto, hay que seguir trabajando (los que tenemos trabajo y los que no también, porque buscar trabajo es todo un trabajo), hay que seguir estudiando, luchando, viviendo, etc, etc, etc…
Algo que me gustó mucho de la campaña de Mockus, fue las caras de esperanza en las personas, esa esperanza que tenemos, por ejemplo cuando juega la selección Colombiana de Football, o cuando estamos cerca de esa persona especial… Esa esperanza de ver un país mejor, de tener educación en todos los aspectos de nuestras vidas, de acabar con la corrupción que nos desangra, de acabar con la ilegalidad que nos hace sentir orgullosos de la malicia indígena (que no tiene nada de indígena y todo de malicia). Lamentablemente, muchas personas esperan un salvador, un mesías, un ser que convierta el agua en vino, y este vino cure nuestros males, y para hacerlo, solo tengamos que beberlo, y este llegue a nuestras casas, y este servido en nuestros vasos, y al lado de nuestras camas…
Pero no, eso no es así, eso nunca va a pasar, en realidad es todo lo contrario, es difícil, duro, doloroso…. Necesitamos cambiar, necesitamos esforzarnos, concientizarnos, necesitamos despertar, necesitamos dar lo mejor de nosotros mismos, y hacer que la gente de lo mejor de sí misma, necesitamos ser consientes de que la sociedad lleva tiempo cambiarla, pero para hacerlo, tenemos que trabajar todos así lograremos una sociedad mejor.
Es hora de comenzar, debe haber un cambio, es cierto que el tamal es muy rico, pero pienso, ¿no es mejor tener educación para todos, desarrollo de ciencia y tecnología, salud de calidad, progreso económico y social, cero tolerancia a las practicas clientelistas, eliminar la corrupción, los falsos positivos y los subsidios para los que no lo necesitan?
Y es porque prefiero todas estas cosas que he mencionado, que haré mi parte, hay que trabajar desde esta pequeña trinchera, empuñando el arma de mis palabras, un arma sin filo, que no busca herir a nadie, que tal vez moleste a mucha gente, como me ha pasado en las últimas semanas, pero que ha sido sincera, leal, queriendo ayudar a construir, que busca hacer las cosas bien, aunque algunas personas no lo puedan entender…
Por último, les dejo un excelente blog, para que lo miren, se suscriban y den sus opiniones… http://luchasjustas.blogspot.com/

domingo, 20 de junio de 2010

Indignación





Estas preguntas, para todas las personas que lean esto, ¿por qué un pueblo elige a un corrupto, cínico, pícaro y mentiroso?, ¿Por qué se escoge a alguien que compra votos y basa su campaña en el desprestigio de los contendores y las mentiras?, ¿por qué le entregamos el país a los mismos corruptos de siempre?, ¿qué tiene de difícil entender la premisa de “los recursos públicos son recursos sagrados”?...

Que dolor de patria, nuevamente, el pueblo no elige, elige la necesidad, la necesidad de las miles de familias que, víctimas del terror, dan su voto porque de lo contrario pierden el beneficio de familias en acción,  dan su voto, para que el hijo tenga un cupo en el Sena, dan su voto por un tamal, una teja, un “guaro”,  dan su voto para suplir una necesidad inmediata, y nuevamente, la maquinaria política, la que invierte unos cuantos pesos en campaña, para robarse miles de millones, sumirnos en la pobreza, matar a inocentes, violar los derechos humanos, dar favores políticos, cuotas burocráticas y entregarse el poder entre ellos por 4 años más…

Por favor, díganme que no soy el único inconforme, o despiértenme de esta pesadilla, no puedo entender como la gente prefiere alguien que necesita comprar votos y repartir el país entre sus amigos, que alguien que dice la verdad, que no da favores políticos, que nos brinda esperanza y cree que sacando lo mejor de cada uno de nosotros sacaremos este país adelante…

Me siento realmente indignado, siempre critiqué a la gente que se va del país, siempre pensé que quedarse era la mejor opción, dar lo mejor de sí mismo para hacer crecer este país, estudiar, crear empresa, dar buen ejemplo, aportar, participar,  creer... ahora ya no sé si lo pienso así…
Este país ha hablado, o bueno, tratamos de hablar algunos, tratamos de mostrar que era el tiempo del cambio, de un nuevo mandato, sin corrupción, sin violencia, con desarrollo y progreso para todos, todos los Colombianos, pero nuevamente, nuestras voces no son suficientes, nuevamente entregamos el país a los mismos de siempre, los que nos roban, nos mienten, nos engañan, nos masacran…

martes, 18 de mayo de 2010

Relato de pesadilla…

Esta semana, tuve la oportunidad de ver la película “Terror en la calle Elm”, y se los confieso, es la primera película del género terror que me atrevo a ver en cines…

Si, lo sé, soy una gallina, y más aún, teniendo en cuenta que hace como unos 18 años, tenía pesadillas con el protagonista…

Tenía yo alrededor de 8 años, y sentía despertar en una fábrica olvidada, llena de tuberías oxidadas, con escapes de vapor, suelos húmedos, corredores oscuros, luces intermitentes y un silencio aterrador, interrumpido ocasionalmente por pasos lejanos, puertas chirriantes  y el temido rozar de las cuchillas de Freddy contra el metal…

Esta fue una pesadilla recurrente,  pero los escenarios nunca fueron los mismos, había muchas coincidencias, pero siempre eran distintos, siempre corrí por mi vida, siempre huía despavorido, gritaba, pedía ayuda, pero al final, siempre sentía el frío e implacable metal atravesando mi cuerpo, y mientras sentía como se  me acababa la vida, escuchaba esa risa perversa de Freddy…

Una pesadilla aterradora, nunca la comenté con nadie, y me acompaño algunos años, hasta que un día, o mejor, una noche volví a soñar… Los mismos elementos, los mismos personajes, el mismo desenlace: morir… pero esta vez, después de la agonía, el despertar fue más aterrador que la muerte que acababa de sentir: me desperté en otra pesadilla, y de nuevo, después de correr y gritar, moría, para despertar en una nueva pesadilla… No recuerdo con exactitud cuántas veces sucedió en la noche, sé que fueron muchas, horribles y perturbadoras, una tras de otra, siempre corría, siempre gritaba, siempre huía y terminaba acorralado, aterrorizado por la absurda sensación de saber que iba a morir de una manera cruel, fría, dolorosa y solitaria.

Después de despertar tantas veces, en la misma noche, en la misma pesadilla, tuve una extraña sensación, después de explorar el lugar en el que desperté, una paz imperturbable me invadía, y al sentir la presencia de alguien, di la vuelta, vi al mortífero y aterrador enemigo en la cara, me pare con firmeza y le dije: “usted no me puede vencer, me ha matado tantas veces y de tantas maneras, que ya he perdido la cuenta, y al final, yo despierto, sigo vivo, más vivo que antes, y ahora finalmente, no le tengo miedo. Máteme ahora, pero volveré…”.

Acto seguido, en su derretida y aterradora cara, asomaron las más extrañas e imprevisibles  de las expresiones: tristeza y frustración, agachó la cabeza, giró y se alejó, por el mismo pasillo, ancho y lleno de tubos oxidados, con fugas de vapor, con un final resplandeciente por el fuego, acompañado del crepitar de las calderas y el ruido de sus pesados pasos sobre el piso de metal…

Lo vencí, vencí el miedo, ese miedo que sufrí en silencio, por algunos años, y que después de enfrentar, de comprender y de tener el valor de decir “no más” pude acabar.

Nunca pude ver una película de Freddy Krueger, ni acompañado por 100 personas a plena luz del día, tenía mucho pánico que volver a tener pesadillas, por suerte, esta fue mi última pesadilla con Freddy Krueger.
He contado la historia un par de veces, y en ambas, escucho las risas de mis interlocutores, pero así mismo pude sentir su miedo durante la película.

No soy un crítico de cine, ni pretendo serlo, pero las películas que me gustan, son las que me hacen sentir de alguna manera identificado, y valla que lo sentí.

Conozco el poder del miedo, nos hace correr, gritar, nos impide pensar con claridad, nos hace cometer errores, pero sobre todo, entre más miedo se siente, entre más huimos de él, mas se fortalece…
Solo espero no tener pesadillas con Freddy Krueger… ni con nadie… ni con nada…



Estoy en problemas, ya me dio miedo…  ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

domingo, 18 de abril de 2010

El poder que nos queda…

Ya, en las dos semanas anteriores, he venido hablando del poder, pero hoy, y debo agradecer a mi gran amigo Rafael, por hacer el preámbulo para esta entrada sobre, el poder que nos queda.
Decía Rafa, y voy a citar textualmente: “Es inevitable sentir algo de tristeza al ver como nuestra sociedad a medida que "crece" no solo en un aspecto demográfico sino en logros de la técnica y el intelecto, se comporta cada vez más como una jauría de perros sedientos de ese "Poder", así es, la gente desea el poder, no desea dinero, sino lo que puede hacer con él.
Todos somos conscientes de ello, es más, somos partícipes, perros de la manada, marcamos territorio y mostramos los dientes cuando creemos que nuestro hueso esta bajo amenaza...
”.

Y no solo es defender el hueso que tenemos, también peleamos por el hueso del vecino, y cada vez queremos más huesos, y que estos sean más grandes y mejores, vivimos competitivamente buscando siempre una mejor posición, mejores ingresos, tener un “Status” que nos permita ser “aceptados” socialmente…
Ahora bien, no quiero decir que esto sea completamente malo, pues ¿Quién no desea siempre algo más?
Aceptémoslo, el ser humano es ambicioso. Y ser ambicioso es algo ambiguo, pues es nuestro medio, una persona ambiciosa es vista como una persona que sabe lo que quiere, que lucha por sus ideales, que lidera, propone y se esfuerza por conseguirlo, pero también, de esta misma forma, se definen a las personas que no les importa pasar por encima de los demás, para obtener lo que desea, y pues desgraciadamente, vemos como la mayoría de dirigentes políticos son corruptos, arrasan con las arcas del estado, cometen asesinatos y peor aún los llaman “falsos positivos”, crean grupos armados ilegales, se alían con ellos, desplazan campesinos para quedarse con sus tierras, manipulan la información, invaden la privacidad de las personas (chuzadas), incluso, utilizan los helicópteros del ejército para que sus hijos salgan de paseo…

Pero, así como lo dice Rafael, somos consientes de ello, pero también somos partícipes, permitimos que esas cosas sucedan y en muchos casos, nosotros mismo las hacemos,  pues al estar tan rodeados de estas situaciones, terminamos por aceptarlas y hacerlas parte de nuestra vida.

Es así como repudiamos la corrupción en las entidades públicas, pero tratamos de sobornar al policía de tránsito, o como repudiamos el paramilitarismo y la guerrilla, pero hablamos de limpieza social en nuestros barrios, de cómo nos quejamos de la suciedad del rio Bogotá, pero arrojamos basura a las calles, de la deforestación y el daño al medio ambiente, pero en casa no tenemos planes para separar las basuras y reciclar, nos quejamos de la guerra, pero incentivamos a nuestros hijos a “no dejarse de nadie”…
Muy seguramente en este momento, alguien diría algo como “pero si es un solo papelito en la calle”, ó “pero a esa gente que roba, que mata y que viola hay que acabarla”, o “como voy a dejar que le peguen al niño y que él se deje y no responda”.

En el caso del papelito, es muy sencillo, si los 7 millones de habitantes de Bogotá, botáramos un papelito, tendríamos 7 millones de papelitos en la calle. Los otros temas son un poco más polémicos, pues por lo general, involucran los sentimientos de las personas, la sensación de peligro, el riesgo de sufrir, o incluso de morir, y por esta razón actuamos sin pensar en las consecuencias, sin respeto por la vida ni por las leyes.
Sí, estamos en la jungla, como una jauría de perros, mostramos los dientes, defendiendo nuestro territorio… Pero, si justificamos una sola mala acción en nosotros, ¿tenemos la autoridad moral de reprocharla en los demás? NO, rotundamente, no debemos seguir con la hipocresía y la permisividad, debemos hacer un alto en el camino, y con todo lo difícil que pueda ser, corregir el rumbo, y es aquí donde radica nuestro poder, el poder de pensar, de decidir, de actuar, pero actuar correctamente, con honradez, con sinceridad, con honestidad, pensando en sociedad, en un futuro, en un país mejor, porque, tal como lo dijo Albert Einstein, “Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera”.
Nuevamente, y para terminar, haré una cita textual de Rafael: “…Es cierto, eso no se come, ni paga nuestras deudas, pero si nos abre los ojos, sí dejamos de ver a nuestro compañero de oficina como el perro que nos quiere quitar el hueso, y él a su vez tal vez deje de serlo”.

domingo, 11 de abril de 2010

El poder de los medios...

Mirando en uno de los principales periódicos de mi país, en la descripción del mismo, me encontré con este párrafo: “Es el periódico de mayor importancia y reconocimiento en el país, con 97 años de trayectoria e influencia en la opinión pública.” (enlace)
¿Influencia en la opinión pública? Pero, ¿acaso su deber no es informar con imparcialidad?
¿Qué piensa usted amigo lector?
No se ha preguntado muchas veces el por qué hay noticias que no se publican? ó ¿por qué hay noticias que justifican ciertas acciones de ciertos dirigentes y personas influyentes (que creemos injustas)?, ó ¿por qué para ciertas acciones y ciertas personas hay tanto cubrimiento y tanta “bomba” y para otras que lo requieren no?
Ya en el siglo XVII, Edmund Burke hablaba del “cuarto poder”, refiriéndose a la prensa y a su extraordinaria influencia en la sociedad previa a la revolución Francesa.
Y ahora, que tenemos noticieros impresos, virtuales, internet, facebook, twiter, radio…  
Valla que estamos rodeados de información, de opinión, y no solo rodeados, bombardeados pero… ¿qué tanta de esa opinión busca informarnos? y ¿qué tanta busca influenciarnos?
Ahora bien, es bueno preguntarnos si esta influencia es a tener un espíritu crítico y comprometido con la sociedad, o ¿nos tratan de influir en otras cosas?
He escuchado con mucha decepción a personas que afirman que dan su voto por la persona que valla arriba en las encuestas… y me pregunto yo, si por alguna razón, cualquiera que fuera esta, mostraran a un candidato arriba, en el primer lugar de las encuestas, ¿Qué pasaría? Y bueno, esto es solo un ejemplo, no quiero decir que esté pasando…
Así mismo podríamos preguntarnos si lo que nos muestran en los medios es algo tan imparcial, o es como lo afirma cierto periódico, influenciando a la opinión pública…
Bueno, esto ha generado más preguntas que opinión y mi atormentada alma necesita respuestas…
Espero sus comentarios.

domingo, 4 de abril de 2010

El poder que cedimos…


Cuando pienso en el poder, viene a mi mente una imagen de una persona sombría, luz tenue, en traje, con una copa en la mano, una sonrisa diabólica y que gesta en su mente planes no menos santos que su expresión demoniaca…
Y pues, al pensar en por qué viene a mi mente esta imagen, lo primero que pienso es: “pero si las personas que ostentan el poder en nuestro país solo nos defraudan en cada oportunidad que tienen”, los niveles de corrupción dan escalofríos, los falsos positivos, los problemas de salud, desempleo, la parapolítica, la Yidis política, y todas las nuevas variantes políticas de nuestros “honorables” representantes.
Se pregunta uno, ¿Cómo es posible que personas vinculadas con paramilitares obtengan tan altas votaciones?, ¿será que las personas no están aburridas tras años y años de maquinarias políticas que solo aparecen en época de campañas y que desangran las arcas del estado? Pero preguntar esto, es limitar el problema a una parte del problema, grande o pequeña, pero no absoluta, también hay que recordar que en muchas poblaciones, el pueblo vive coaccionado por fuerzas al margen de la ley, la guerrilla, los paramilitares, las pandillas, en fin…  pero también por una fuerza “legal”, que solemos aceptar y pareciera que muchos, casi ciegamente confiar.
Pero… reflexionando un poco más, lanzo esta atrevida pregunta ¿no será posible que nosotros mismos nos estemos limitando a esto?
Como se le ocurre –mi primera respuesta-, si yo soy una persona que no estoy de acuerdo con la corrupción, ni con la violencia, aborrezco los falsos positivos, y he pasado horas en una sala de urgencias de un hospital, para que me den un analgésico (ibuprofeno 500 mg, nunca falla). Pienso que esta, o respuestas como esta obtendría de muchas personas a las que les formulara la pregunta, y en parte es razonable, pero definitivamente hay algo que no reconocemos, y es que, aunque no estamos de acuerdo con esas cosas, ocurren, y ocurren porque hemos cedido el poder para que lo hagan, y teniendo las herramientas para quitarles el poder, no lo hacemos.
¿Cuál poder le hemos cedido? Si somos personas humildes, trabajadoras, no tenemos dinero y no podemos hacer que esto cambie, no tenemos el poder… Esta fue la respuesta que escuche, y que incluso yo mismo hubiera dado, pero es aquí donde comienza el problema, pues tenemos la falsa idea de que el único poder es el económico y en un país tan desigual, es del que la mayoría del pueblo carece. No hay duda que en nuestro entorno el dinero compra curules en el congreso, la conciencia de las personas, el voto tan preciado…
Pero hay otro poder, que hemos entregado y que ya muchos no saben que tienen, y es el poder de decidir. ¿Decidir qué? Decidir primeramente a quien queremos que nos represente, decidir gobernantes que propongan cambios, políticas justas, para el pueblo, que hagan valer la constitución, que se interesen por el desarrollo sostenible de nuestras regiones, marcadas por la violencia y la corrupción, pero sobre todo, por una aceptación de la ilegalidad.
Es hora de retomar ese poder, es hora de vencer a las maquinarias políticas, de escoger claramente a quien represente los intereses del pueblo, alguien que vea más allá de que el problema son las Farc, alguien que crea mas allá de la “seguridad democrática”, que mediante propuestas programáticas, nos ofrezca una solución diferente a la “erradicación” de las Farc, pues el problema no es erradicar a las Farc, el problema es erradicar la ilegalidad, la corrupción, es hacer una sociedad más justa e igualitaria, con acceso a la salud, al estudio, a un empleo digno, es cambiar la mentalidad del ciudadano, para que entienda que es parte activa de la sociedad, decidiendo, pero no limitándose a esto, es ser actor activo, proponiendo, dando ejemplo de civismo, votando a conciencia, rechazando la ilegalidad, cuestionando y denunciando cuando hay manejos oscuros. Colombia es una democracia, y como nos dice la wikipedia®, una democracia es “una forma de organización de grupos de personas, cuya característica predominante es que la titularidad del poder reside en la totalidad de sus miembros, haciendo que la toma de decisiones responda a la voluntad colectiva de los miembros del grupo”.
El poder lo tenemos nosotros, utilicémoslo para el bien de nuestro querido país. Aguardo sus comentarios.

domingo, 28 de marzo de 2010

El voto

Estando a unos cuantos días de los comicios electorales para elegir el presidente que regirá los hilos de Colombia entre el 2010 y el 2014, es importante reflexionar acerca del mecanismo de participación ciudadana que nos permite elegir no solo una figura pública (como cree muchas personas) sino un plan de gobierno, una serie de ideas y medidas de lo que queremos sea nuestro país.

En un país con tanta inequidad social, en donde la riqueza esta en poder de un porcentaje muy bajo de la población, con un índice de desempleo del 12,3% (http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/ech/ech/pres__web_ech_ene09.pdf), con indices de corrupción tan elevados, que se estima que en los últimos 15 años se perdieron más de 4 billones de pesos por este concepto (http://www.radiosantafe.com/2009/09/16/funcionarios-corruptos-en-colombia-se-han-embolsillado-mas-de-4-billones/), y una lista casi interminable de problemas, surge una pregunta: ¿la gente no está aburrida con esto?, la respuesta es: "si, estamos mamados de esta vaina", y escucha uno en la calle que la gente se queja y espera un cambio, espera que esto mejore, espera ganar un poco mas, o por lo menos, conseguir un trabajo...
La pregunta es ¿como hacemos que esto mejore?
Una pregunta difícil, pues existen muchos problemas, todos importantes y a todos hay que darles solución... pero... ¿y que tiene que ver el voto aquí? pues todo tiene que ver, pues estamos en el momento de decidir que propuestas (oigase bien, que propuestas) son las que mas le convienen al país. Tenemos que decidir, y tenemos que decidir a conciencia, informándonos sobre las propuestas y planes de gobierno de los candidatos, ejerciendo nuestro derecho y cumpliendo nuestro deber, hay que salir a votar y elegir por el bien de nuestro país.
Muchas personas votan por el que está arriba en las encuestas, otros votan  por que X candidato menciona al presidente actual en su campaña, otros votan por que el tipo les cae bien, y otros, lamentablemente, votan por un plato de lechona, o una teja... otros en cambio, no votan, por que piensan que su voto no cambiará las cosas, piensan que su voto no hará la diferencia... 
Amigo lector, cada voto vale, cada voto cuenta, el problema radica en que debemos cambiar estos pensamientos para que las elecciones reflejen los deseos del pueblo, y no el deseo de unos pocos.
Piensa tu voto, hazlo a conciencia , tienes el poder de decidir tu futuro, el de tus hijos, el de tu país...
tu voto es vital, decide a conciencia, no dejes que otros decidan por ti. En este enlace una propuesta interesante. (http://www.visionariosporcolombia.com/index.shtml?s=a&m=b&v=12947dfc3e996bd989062f101cda843d&cmd[84]=c-1-12947dfc3e996bd989062f101cda843d).